Dom. Sep 25th, 2022


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El actor mexicano presenta ‘Andor’, una superproducción derivada de Star Wars, en la que actúa y produce

diego luna
diego lunaJAVIER BARBANCHO

Diego Luna (Toluca, 1979) va de un extremo al otro: hace unos meses presentó la obra en Matadero Madrid Cada vez nos despedimos mejor solo con el apoyo de un percusionista, y ahora de vuelta con Andor, un éxito de taquilla de Star Wars, en la que actúa y produce. Ya hizo historia al convertirse en el primer actor mexicano con un papel realmente protagónico en el universo. Guerra de las Galaxias encarnar al rebelde andor casiano en Rogue One: Una historia de Star Wars, que ocupa un lugar especial en el corazón de los fanáticos, pues explicó cómo los planes con la punta abierta de la Estrella de la Muerte terminaron en manos de la Princesa Leia. A partir del 21 de septiembre, en Disney+, verás cómo se convirtió en uno de los grandes héroes latinos en una galaxia no muy lejana.

A lo largo de tu carrera has actuado, dirigido y producido películas, series, documentales y teatro. ¿Por qué estás tan inquieto?
No sé si inquieto es la consigna. Tampoco usaré adjetivos, pero me encanta contar historias y disfruto mucho todo lo que me sucede en el proceso. Termino hablando de las mismas cosas todo el tiempo, lo único que cambia es el formato.
Como Cassian, también eres un poco rebelde. Regresaste a México para estar más cerca de la realidad de tu país, dirigiendo un documental sobre Ciudad Juárez y un biopic sobre el activista César Chávez. ¿Hay muchos de ustedes en Andor?
No tanto en el personaje como en el proyecto. Esta vez me invitaron a producir y seguí el proyecto porque era solo una idea. un pícaro Era un barco que ya había zarpado y me tiraron allí cuando ya estaba en marcha. no habia tomado uno mi drama, y ya estaba allí. No puedo compararme con Andor, porque he vivido en total privilegio desde que tengo memoria y con la total libertad de lo que quería ser. Pero el proyecto me permite hablar de cosas que me preocupan, como el poder que puedes encontrar en la articulación de la comunidad. Creo que de eso se trata esta historia.
¿Sería esa una de tus preocupaciones recurrentes?
Sí, sin duda. Para un pícaro Tuve que inventar un pasado para mi personaje, aunque no se contara en la película, y la historia que inventé claramente tiene que ver con mis preocupaciones. La ciencia ficción siempre te permite establecer un paralelismo con tu realidad, útil para adentrarte de verdad en esa ficción.
¿En qué sentido crees que la serie puede reflejar nuestro mundo? Hay cazuelas que recuerdan a las de Belfast, quizás porque Tony Gilroy, el creador de la serie, es de ascendencia irlandesa, además es una historia muy borderline, con guardias fronterizos gorditos…
Hay muchos paralelismos y muchas referencias históricas y cinematográficas, aunque no sea necesario ubicarlas. Sí, existe ese propósito fundamental de cómo se articula la rebelión.
¿Quién es el Imperio en el mundo de hoy?
Tienes que dejar que la gente lo llame. Para ti el imperio puede ser unos, para mi otros, o tal vez los compartimos. Y el tiempo pasa, lo hicimos antes de que estallara la guerra en Ucrania, pero tal vez puedas encontrar un paralelo allí.
¿Cree que es posible una revolución en el mundo actual?
Pienso que deberíamos. Por eso ha influido en la articulación comunitaria, debemos ser críticos con el deber ciudadano, con lo que nos corresponde a ti ya mí. Vivimos en un momento de perturbación muy grave de los ciudadanos. Pasamos mucho tiempo haciéndonos fotos de la cara para colgarlas en la pared. Ya nos cuesta fotografiar al que tenemos delante. Creo que tenemos que ser críticos con eso y que estamos en un momento en que se necesita nuestra voz.
Viniste con tu acento Guerra de las Galaxias, un universo donde se habla un inglés digno de Shakespeare. ¿Fue solo otro ejemplo de la diversificación de Hollywood?
Ha pasado mucho tiempo desde que me encontré con lo que encontré en mis 20, cuando me dijeron: «Necesitamos que pierdas o neutralices tu acento». Y claramente nadie habla como Andor Cassian Guerra de las Galaxias, pero eso sugiere que proviene de otro lugar. Si bien no se puede generalizar, ya que todavía hay grandes ejemplos de total ceguera e irresponsabilidad, significa que la industria está reaccionando a las demandas de una audiencia, que juega un papel que antes no existía. Antes salía un productor, como los de las películas de Coen, y gritaba «¡la gente quiere ver esto, la gente no quiere ver aquello!». Hoy sabemos lo que la gente quiere ver. Cuando compramos un boleto, o hacemos clic, enviamos un mensaje, al igual que enviamos si no lo hacemos, y la industria responde a eso. Ahí es donde creo que está la herramienta de cambio, porque la gente quiere sentirse representada.
¿Qué crees que lleva el cambio de formato a una película? un pícaro a una serie como Andor?
Este formato de 12 episodios, que serían como cuatro películas, nos da la oportunidad de no ceñirnos a un tono o género en particular. Podemos empezar por la aventura y la acción; luego nos convertimos en una serie más íntima que la realidad cotidiana de estos personajes y finalmente podemos pasar a un thriller de espías.
¿Todavía crees en el cine, en los cines? Está claro que el cambio de formato les afecta.
Todavía creo Suelo ver todo con una mirada muy romántica y siempre defenderé la posibilidad de sentarme a ver una historia que empieza y acaba de una sentada, y que te obliga a compartir la experiencia con los demás, además de pedirte que pares todo. en la tuya vida. . Esto es esencial para mí. Pero también creo que estos nuevos formatos representan una cierta libertad. Por supuesto que es peligroso, pero el acceso al cine también es fundamental. Hablo desde el privilegio de haber vivido siempre frente a un cine que mostraba cosas maravillosas. Pero ¿qué pasa con todas aquellas personas que ahora, desde su realidad en una pequeña ciudad de México, tienen la oportunidad de ver una película española, francesa o italiana, hoy o hace 30 o 40 años? Algo está pasando allí. Hay que ser crítico, pero también hay que ver las oportunidades que se abren. No sé si hubiera valido la pena hacer una película ahora mismo. Andor. habría tenido las mismas restricciones que un pícaro, que es una película sobre un hecho, pero en la que no se conocen los personajes. Una cosa no debe borrar la otra.

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Por csjgq

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